Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis: Nos derriba, nos lastima, nos enseña y nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Cuento de Navidad
Cuenta una leyenda que, en el país que hoy conocemos como Austria, era costumbre que la familia Burkhard (compuesta por un hombre, una mujer y un niño) animase las ferias navideñas recitando poesías, cantando baladas de antiguos trovadores, y haciendo malabarismos que divertían a todo el mundo. Por supuesto, nunca sobraba dinero para comprar regalos, pero el hombre siempre le decía a su hijo:
-¿Tú sabes por qué el saco de Papá Noel nunca termina de vaciarse, con la de niños que hay en el mundo? Pues porque, aunque está lleno de juguetes, a veces también deben entregarse algunas cosas más importantes, que son los llamados “regalos invisibles”. A un hogar dividido, él lleva armonía y paz en la noche más santa del año cristiano. Donde falta amor, él deposita una semilla de fe en el corazón de los niños. Donde el futuro parece negro e incierto, él lleva la esperanza. En nuestro caso, cuando Papá Noel nos viene a visitar, al día siguiente todos nos sentimos contentos por continuar vivos y por poder realizar nuestra trabajo, que es el de alegrar a las personas. Que esto nunca se te olvide.
Pasó el tiempo, el niño se transformó en un muchacho, y cierto día la familia pasó por delante de la imponente abadía de Melk, que acababa de ser construida.El joven Buckhard queria quedarse alli. Los padres comprendieron y respetaron su deseo. Llamaron a la puerta del convento, que aceptaron al joven Buckhard como novicio.
Llegó la víspera de la Navidad y, justamente ese día, se obró en Melk un milagro muy especial: Nuestra Señora, llevando al Niño Jesús en brazos, decidió bajar a la Tierra para visitar el monasterio.
Sin poder disimular su orgullo, todos los religiosos hicieron una gran fila, y cada uno de ellos se iba postrando ante la Virgen, procurando homenajear a la Madre y al Niño.
Al final de la fila, el joven Buckhard aguardaba ansioso. Sus padres eran personas simples, y sólo le habían enseñado a lanzar bolas a lo alto para hacer con ellas algunos malabares.
Cuando le tocó el turno, los otros religiosos querían poner fin a los homenajes, pues el antiguo malabarista no tenía nada importante que decir, y podría dañar la imagen del convento. Sin embargo, también él sentía en lo más hondo una fuerte necesidad de ofrecerles a Jesús y a la Virgen algo de sí mismo.
Avergonzado, sintiendo la mirada recriminatoria de sus hermanos, se sacó algunas naranjas de los bolsillos y comenzó a arrojarlas hacia arriba para atraparlas a continuación, creando un bonito círculo en el aire.
Fue sólo entonces cuando el Niño Jesús empezó a aplaudir de alegría en el regazo de Nuestra Señora. Y fue sólo a este muchacho a quien la Virgen María le extendió los brazos y le permitió sostener durante un tiempo al Niño, que no dejaba de sonreír.
(inspirada en una historia medieval)
Fuente: http://paulocoelhoblog.com
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domingo, 27 de noviembre de 2011
Yo sólo me quiero ver reflejado en la imagen, creer que existo y que existe esa persona. Quiero saber que también amo, que sé amar. Entiendo de sufrimientos, pero también entiendo que así es la vida. Sólo quiero disfrutar lo que ahora me rodea porque en un futuro quiero disfrutar todo lo que me queda con esa persona, esa persona a la que amaré por el resto de mi vida.
-Alejandro salido.
domingo, 2 de octubre de 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
''DÍA INTERNACIONAL POR LA PAZ'' ☮
Los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes.
Isaac Newton.
No hay camino para la paz, la paz es el camino.
Mahatma Gandhi.
Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz.
Albert Einstein.
La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad.
Juan Pablo II.
La paz comienza con una sonrisa.
Madre Teresa de Calcuta.
No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla.
Eleanor Roosevelt.
Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad.
Juan Pablo II.
Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz.
Confucio.
El mantenimiento de la paz comienza con la autosatisfacción de cada individuo.
Dalai Lama.
Por eso América: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios.
Juan Pablo II.
Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.
Antoine de Saint-Exupery.
La paz es para el mundo lo que la levadura para la masa.
El Talmud.
La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa.
Erasmo de Rotterdam.
Si queremos gozar la paz, debemos velar bien las armas; si deponemos las armas no tendremos jamás paz.
Marco Tulio Cicerón.
No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón.
Juan Pablo II.
No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen.
Juan Pablo II.
Los creyentes de todas las religiones, junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz.
Juan Pablo II.
En asuntos internacionales, la paz es un período de trampas entre dos luchas.
Ambrose Bierce.
Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
Henrik Johan Ibsen.
Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
Antonio Mingote.
Hay algo tan necesario como el pan de cada día, y es la paz de cada día; la paz sin la cual el mismo pan es amargo.
Amado Nervo.
Existe una tentación extremadamente sutil y peligrosa de confundir la paz con la simple ausencia de guerra, como estar tentados de confundir la salud con la ausencia de enfermedad, o la libertad con el no estar preso. La terminología es a veces engañosa. Por ejemplo, la expresión "coexistencia pacífica" significa ausencia de guerra y no verdadera paz.
Dominique Pire.
Más vale una paz relativa que una guerra ganada.
María Teresa I de Austria.
La paz obtenida en la punta de la espada, no es más que una tregua.
Pierre Joseph Proudhon.
La primera condición para la paz es la voluntad de lograrla.
Juan Luis Vivesl.
Si quieres la paz, no hablas con tus amigos. Hablas con tus enemigos.
Moshe Dayan.
Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz.
Juan Pablo II.
La paz en la tierra, suprema aspiración de toda la humanidad a través de la historia, es indudable que no puede establecerse ni consolidarse si no se respeta fielmente el orden establecido por Dios.
Juan XXIII.
O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos.
Benjamin Franklin.
Incluso la paz se puede comprar a un precio demasiado alto.
Benjamin Franklin.
La paz sólo se obtiene cuando es posible imponerla.
Remy de Gourmont.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Fácil y difícil...
Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...
Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño...
Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara...
Fácil es tropezar en una piedra.
Difícil es levantarte...
Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor...
Fácil es orar todas las noches.
Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas...
Fácil es prometerle algo a alguien.
Difícil es cumplirle esa promesa...
Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días...
Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo...
Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos...
Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo...
Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo...
Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida...
Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño...
Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara...
Fácil es tropezar en una piedra.
Difícil es levantarte...
Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor...
Fácil es orar todas las noches.
Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas...
Fácil es prometerle algo a alguien.
Difícil es cumplirle esa promesa...
Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días...
Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo...
Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos...
Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo...
Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo...
sábado, 27 de agosto de 2011
Érase una vez...
Érase una vez un joven llamado Alejandro...
¿Te sonó a algo parecido? ¿Has leído cómo inicia el libro ''Once minutos'' de Paulo coelho? Érase una vez una prostituta llamada María...
¡Ese no es el caso! Iniciaré esto como un cuento, sí, un cuento, igual que el libro de Once minutos, los cuentos de adas, los cuentos de amor, los cuentos de los cochinitos, gatitos, perritos, mariposas, en fin, iniciaré como el típico cuento para niños: ERASE UNA VEZ...
¿No crees que parece algo ridículo? La respuestas es: ¡NO! ¿Sabes por qué? Porque en realidad tú al igual que yo somos protagonistas de nuestra vida, sí, nuestra vida, nuestra historia y nuestro mundo. Somos nosotros quienes abrimos el telón, iniciamos la historia y actuamos; ¡sufres, ríes, bailas, lloras, gritas, corres, peleas, amas, sueñas, escribes, lees, duermes, despiertas, comes.... de todo!
Yo al igual que todos inicié mi historia desde el momento en que nací y hoy inicio aquí de nuevo pero en una forma distinta, que para muchos es algo estúpido, mediocre, tonto... muchas cosas se podrán pensar, pero no me importa, me hacía falta esto, esto que se llama: decir lo que sientes.
¿Te sonó a algo parecido? ¿Has leído cómo inicia el libro ''Once minutos'' de Paulo coelho? Érase una vez una prostituta llamada María...
¡Ese no es el caso! Iniciaré esto como un cuento, sí, un cuento, igual que el libro de Once minutos, los cuentos de adas, los cuentos de amor, los cuentos de los cochinitos, gatitos, perritos, mariposas, en fin, iniciaré como el típico cuento para niños: ERASE UNA VEZ...
¿No crees que parece algo ridículo? La respuestas es: ¡NO! ¿Sabes por qué? Porque en realidad tú al igual que yo somos protagonistas de nuestra vida, sí, nuestra vida, nuestra historia y nuestro mundo. Somos nosotros quienes abrimos el telón, iniciamos la historia y actuamos; ¡sufres, ríes, bailas, lloras, gritas, corres, peleas, amas, sueñas, escribes, lees, duermes, despiertas, comes.... de todo!
Yo al igual que todos inicié mi historia desde el momento en que nací y hoy inicio aquí de nuevo pero en una forma distinta, que para muchos es algo estúpido, mediocre, tonto... muchas cosas se podrán pensar, pero no me importa, me hacía falta esto, esto que se llama: decir lo que sientes.
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